Convencido de que no recibirá el ascenso que espera, Stan roba impulsivamente de la caja fuerte de su jefe una maleta con un millón de euros. Tras fugarse con el dinero, descubre que en realidad sí le han dado el puesto soñado en la empresa. Ahora dispone de una sola noche para deshacer el desastre y devolver el dinero. Para lograrlo, contará con la ayuda de un cerrajero muy peculiar.